Nada de respuestas genéricas. Entrenamos un chatbot para pymes con tus precios, tus horarios y tus servicios, y lo ponemos a atender en tu web y en tu WhatsApp. Cuando alguien pregunta por un hueco el jueves, se lo confirma en el momento y lo apunta en tu calendario.
Todo lo que montamos para que el bot hable como alguien de tu equipo y no como un formulario con voz.
Recogemos precios, servicios, horarios, formas de pago y políticas. El bot responde con eso, no con lo que se imagina.
El mismo asistente atiende en los dos sitios. Cambias un precio una vez y queda actualizado en ambos canales.
Consulta los huecos libres de verdad y escribe la cita donde ya trabajas. Sin listas paralelas que luego nadie mira.
Ajustamos cómo habla: de tú o de usted, más seco o más cercano. Lo leemos juntos hasta que suene a tu negocio.
Entras y ves qué te preguntan los clientes cada semana. Ahí se ven las dudas que repiten y lo que conviene afinar.
Si la consulta se complica o el cliente lo pide, el bot avisa a tu equipo con el historial de la conversación.
Cuatro pasos y entre una y dos semanas. Tú solo tienes que estar en el primero y en el tercero.
Una llamada de media hora y los documentos que ya tengas. Con eso reunimos lo que el bot necesita saber.
Montamos el bot, lo conectamos a tu calendario y lo entrenamos con tus respuestas reales.
Le haces las preguntas difíciles de tu día a día. Corregimos lo que suene raro antes de que lo vea nadie.
Entra en tu web y tu WhatsApp. A partir de ahí lo mantenemos al día cuando cambian precios o servicios.
Lo que nos preguntan casi siempre en la primera llamada.
De la knowledge base que montamos con tu información: tarifas, servicios, horarios, ubicación, formas de pago y todo lo que nos pases. Si algo no está ahí, no se lo inventa.
Lo dice con naturalidad y ofrece pasar la conversación a una persona o tomar el contacto para que le respondáis. Esas preguntas quedan registradas y las añadimos al bot.
Trabajamos sobre WhatsApp Business. Si ya lo usas, lo conectamos; si no, te ayudamos a darlo de alta y a dejar el número operativo.
Sí. Desde el panel ves los chats en curso y puedes tomar el control cuando quieras. El bot se aparta y sigues tú.
Detecta el idioma del cliente y contesta en el mismo. Lo habitual es dejarlo en español e inglés, pero se puede ampliar si recibes consultas de fuera.
Se tratan conforme al RGPD y solo se usan para atender la conversación. Tú decides qué se guarda y durante cuánto tiempo, y lo dejamos por escrito.
Se le nota que responde rápido. Escribe con el tono que acordamos y sin frases enlatadas, y siempre deja claro que es un asistente si el cliente lo pregunta.
Claro. Muchos empiezan por la web, ven cómo responde durante unas semanas y luego le añadimos WhatsApp con el mismo entrenamiento.
Nos cuentas qué te preguntan cada día y te lo construimos sin coste. Con tus precios, tus horarios y tu forma de hablar. Lo pruebas tú, se lo enseñas a quien atiende contigo, y solo pagas si te convence.
30 minutos por videollamada. Nos cuentas qué te preguntan cada día y con eso te construimos el tuyo sin coste.